La delincuencia no tiene nacionalidad

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10400236_1079697868322_5186_nPor Alfredo Limongi – Durante las últimas semanas  hemos visto en repetidas ocasiones como los titulares de ciertos diarios locales tienden a insinuar una relación entre los inmigrantes y la criminalidad en la isla. Esta ‘insinuación’ no siempre está escrita en modo directo en el desarrollo de la noticia, sino en la importancia que el periodista le aporta a la nacionalidad del delincuente, por encima incluso del delito cometido.

Ayer mismo, el diario Extra, seleccionó como su noticia más importante del día, las palabras de un delincuente extranjero capturado semanas atrás. Esta manera de destacar la nacionalidad de los delincuentes cuando se trata de personas no nacidas en Curaçao, tiende a crear en la cabeza de la población una relación extranjero-delincuente que resulta extremadamente injusta y hasta peligrosa.

Ese mismo problema ha sido denunciado en el pasado con el modo en que la prensa holandesa reseña los hechos delictivos perpetrados por antillanos en tierra europea. En ambos casos, el resultado generado es igualmente injusto con la inmensa mayoría de extranjeros en Curaçao (o curazoleños en Holanda) que trabajan cumpliendo con todas las normas establecidas.

Es cierto que la delincuencia en la isla ha sufrido un incremento importante durante los últimos meses, sin embargo, pretender explicar ese aumento como resultado de la actuación de personas no nacidas en la isla es una simple manipulación. La raíz del problema de la delincuencia, en Curaçao o en cualquier otro país del mundo, debe ser buscada en los sistemas educativos, en el desempeño económico y social del país, y por supuesto, en el tamaño y dotación de los cuerpos policiales.

Los periodistas, los políticos, los sacerdotes y los líderes de opinión, tienen en todas las sociedades una responsabilidad muy grande. De sus palabras directas, o de sus insinuaciones, pueden generarse odios que dividan irremediablemente a toda la ciudadanía.

La gran mayoría de los extranjeros en Curaçao, al igual que los antillanos que viven en Holanda, somos gente de trabajo. Personas  que buscan lo mejor para la comunidad en la que habitan porque es allí donde han decidido establecerse cumpliendo con todas las normativas para hacerlo.

Un delincuente no es otra cosa que delincuente. Pretender clasificarlo por el color de su piel, su religión, su condición sexual o el lugar en el que nació, solo tiende estigmatizar a grupos que nada tienen que ver con el comportamiento de algunas personas.

Los delincuentes, tengan la nacionalidad que tengan, son los enemigos de todos: nacionales o extranjeros.

NOTA: Las opiniones expresadas en este artículo no necesariamente reflejan la opinión de Noticias Curazao. Cada autor es responsable por el contenido de sus artículos.

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One thought on “La delincuencia no tiene nacionalidad

  1. Totalmente de acuerdo. Espero que más yu di korsou lea este artículo y vean que a nosotros nos pasa lo mismo en tierra europea.

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